El Festival Centro le rinde homenaje al gran Astor Piazzolla

04 - 02 - 21

El Festival Centro le rinde homenaje al gran Astor Piazzolla

Con 22 agrupaciones, de las cuales 10 son del centro de Bogotá, 9 distritales y nacionales y 3 internacionales, del 4 al 7 de febrero se llevará a cabo el Festival Centro 2021, el primer gran festival distrital musical, que este año llega a su duodécima edición. Uno de los platos fuertes de este evento, que será virtual y gratuito, es el homenaje a Astor Piazzolla con motivo de los cien años de su nacimiento. El Quinteto Leopoldo Federico de Colombia, y Escalandrum, de Argentina, liderado por Daniel “Pipi” Piazzolla, su nieto son, los encargados de este tributo musical. #ElCentroSuena

Daniel “Pipi” Piazzolla es el nieto del gran bandoneonista y compositor Astor Piazzolla. Al igual que su abuelo tomó el camino de la música pero se inclinó por el jazz, ya que siente fascinación por la improvisación. Por esta razón creó su agrupación Escalandrum, cuyo nombre surge de la combinación de escalandrún (una especie argentina de tiburón que "Pipi" pesca con su padre Daniel -actividad familiar iniciada por su abuelo Astor-), y drum (traducción de "tambor" en inglés). Y con su grupo de músicos encontró la forma de crear un estilo en el que hay cabida para el tango y el folclor argentino.

Daniel “Pipi” Piazzolla habló de su abuelo, de su música y de su presentación en el Festival Centro, liderado por la Fundación Gilberto Alzate Avendaño el sábado 6 de febrero, a las 8:45 p.m. Conéctese a través del YouTube de la FUGA.

- ¿A qué suena Escalandrum?
Suena a jazz de Argentina. Hemos logrado a lo largo de estos 22 años un sonido que nos representa a nivel mundial. Es un sonido que tiene influencias de ritmos argentinos pero a su vez toda la influencia jazzera, ya que somos músicos de jazz. Esa combinación que se armó hizo que Escalandrum fuera un producto único y diferente.

- ¿Nunca pensó en incluir el bandoneón, el instrumento de su abuelo, en su formación de jazz?
La verdad nunca pensé en incluir el bandoneón en el grupo. Ojo, se grabó un disco de Escalandrum que se llama Estaciones porteñas, que está en las plataformas digitales, donde hay bandoneón, un grupo más grande y está mi papá en la percusión. Somos un grupo muy unido, nos llevamos muy bien, nos conocemos bastante para trabajar ordenadamente y no quiero involucrar a nadie nuevo en el grupo. Creo que este disco fue un lindo hallazgo porque nos permitió hacer la música de Piazzolla de manera diferente. Con un bandoneonista hubiera sido tal vez un poquito más fácil llegar a ese sonido de mi abuelo. La idea era hacerlo de otra manera y fue muy bien aceptado.

-  ¿Qué lo motivó a grabar “Piazzolla plays Piazzolla”, el álbum en el que reinterpretan obras de su abuelo?
Sentía que podíamos hacer su música diferente, no mejor, pero diferente, con otro encare. Nosotros somos un ensamble que hace muchos años venía tocando, muy pulido y la verdad me pareció el grupo perfecto para llevar a cabo este desafío. La verdad a mí me encanta, es mi música favorita y me gusta mucho tocar Piazzolla. Toco Piazzolla desde que era chiquito, pero nunca había ocurrido con una formación mía, personal. La verdad es un placer tocar la música de Piazzolla porque es la música que me representa en Argentina, en el mundo y también es un placer hacerlo de otra manera.

- ¿Cuál fue la mayor lección musical que le dejó su abuelo?
Cómo vivir la música, practicar, estudiar, levantarse temprano, tratar siempre de hacer proyectos nuevos, de vanguardia y no repetirse. Todo ese tipo de cosas hacen que la cosa siga andando, porque la búsqueda de hacer cosas nuevas hace que uno esté motivado. Si uno hace todos los días lo mismo se termina aburriendo. También tocar jazz. Todas esas son influencias de mi abuelo a través de charlas que tuve con él cuando era chico. Él me recomendaba mucho escuchar jazz, estudiar con los mejores maestros, matarme estudiando para mejorar y siempre tratar de hacer músicas nuevas, no de manera forzada pero sí tenerlo como un concepto de vida.

HOMENAJE_PIAZOLLA

- ¿Ha sentido presión en el ámbito musical por llevar el apellido Piazzolla?
No, nunca sentí presión por el ser el nieto de Astor Piazzolla. Siempre estuve muy bien preparado desde que arranqué a tocar música hasta ahora. Fui muy estudioso y en la escuela de música me sacaba excelentes notas. La verdad que eso no fue un problema. Lo que estuvo bueno fue que a muy temprana edad me empezaron a llamar los mejores músicos del país y eso me dio muchísima confianza para creérmela  un poquito y para no sentir ese peso que por suerte jamás apareció.

-¿Como músico cuál es para usted el mayor aporte de su abuelo al tango y a la música universal?
Él desarrolló un estilo que entra bien en todos lados, en cualquier país y en cualquier cultura. Su música incorpora elementos del jazz, del tango, del rock y de la música clásica, que eran todas las cosas que a él le gustaban, que vivió e influenciaron su música. Esto generó un estilo universal aceptado en todo el mundo que representa a la Argentina y lo pone a él en un plano altísimo. Hizo una música hermosa, llena de bellas melodías, donde mostró la violencia urbana y también el romanticismo. Una música increíble hecha por un genio del siglo XX.

- En el Festival Centro Escalandrum hará un homenaje a Piazzolla con motivo de los cien años de su nacimiento. Háblenos del repertorio que se interpretará.
Vamos a interpretar música íntegramente de Astor Piazzolla. Haremos algunos temas de Piazzolla plays Piazzolla como Lunfardo, Escualo y Libertango. También vamos a hacer algunas músicas de un disco nuevo que va a salir el 11 de marzo, que es el cumpleaños número cien de mi abuelo. Saldrá por Warner y se llamará Cien. Ahí vamos a interpretar Primavera porteña y una versión nueva de Adiós nonino que involucra todos los Adiós nonino que hizo mi abuelo en uno solo. Por ejemplo el del noneto, el del octeto electrónico y el del quinteto, todos en uno solo con un arreglo magistral de Nicolás Guerschberg. Así que la verdad hay de todo.

- ¿Cuál es para usted el legado más grande que dejó su abuelo?
Es un legado muy grande que nos obliga a todos los músicos a ser responsables, estudiosos, a hacer música que tenga alto nivel, que esté bien hecha, que sea inspiradora y que tenga grandes melodías. Nos dejó sus grandes melodías. A veces las melodías están un poco olvidadas últimamente en la música en general. También que hay que estudiar, ser profesional, levantarse a primera hora, tomarse la música como una carrera realmente muy seria y que no hay límites para experimentar y romper con lo ya establecido. Todo ese legado dejó mi abuelo.

- ¿Qué legado quiere dejar Pipi?
Lo único que te puedo decir es que yo soy muy fanático de la batería, expreso mi amor por el instrumento donde sea, en las redes, en Instagram, con mis alumnos, en los conciertos, y quiero que esto ojalá inspire a los jóvenes bateristas que me siguen para tomárselo tan serio como me lo tomé yo. Y tener la posibilidad de liderar grupos como baterista, poder componer, hacer música diferente y con formaciones distintas.